domingo, 14 de julio de 2013

Duele el Amor

Recuerdo cuando te vi, estabas solo, la vida no te era plena, tenías miedo, miedo de vivir, miedo al futuro, miedo a seguir estando solo. Llegue yo, te saque del fondo de tu soledad, te mostré la luz, te mostré que podías ser feliz, que no todo era pena y dolor. Creciste, yo crecí, empezaste a ver la luz en la oscuridad del camino y supiste que no todo estaba perdido, tu estabas perdido, yo trate de guiarte, para que encontraras el camino del placer y alegría, pero luego te fuiste, yo me fui, todo se desvaneció.

Años... Años pasaron y ahora yo era la que estaba sola, ahora yo era la que estaba perdida en la oscuridad, ahora yo era la que tenía miedo, la que no quería vivir. Ya no estabas, y no podía sacarte de mi cabeza, aquella imagen tuya seguía presente dentro de mi todo el tiempo, y tú te habías desvanecido, como sombra sin sol, como hielo fuera del frío, como agua entre tus dedos. Ya no estabas, tu necesitabas mi ayuda, ahora yo necesito de ti, en todo lugar, hasta en mis sueños.

Seguía en mi enterna penumbra hasta que un día, tu apareciste, tu con tu pelo negro como la noche, con tus ojos oscuros llenos de misterio, con tus labios como la sangre que me llamaban como presa a su depredador, a esos labios con los que he soñado tantas veces. Hay estabas tu, y como yo hice contigo, me sacaste del hoyo oscuro de la soledad y me mostrarte que la vida puede depender solo de unos labios en los mios, de unos ojos profundos mirandome y del calor que que emana tu cuerpo.

Tus labios tocan los mios y nos juntamos cuerpo con cuerpo, como si no importara nada más en la vida, tus manos en mi cuerpo, creando en mi un un show de fuegos artificiales, nos besamos, nos besamos como si nuestra vida dependiera de ello, nos desicimos de todo, de nuestras prendas, de los problemas, de los pesares, de la tristeza , de la mirada de la gente, de todo, solo el y yo existimos, ahora él me había salvado. Me sumergi en el océano del placer, yo entre tus brazos, tus labios en todo mi cuerpo, parecía como si estuviera en el paraíso y aún mejor.

Cada segundo mi piel añoraba su toque, mis labios sus labios y mi corazón su precencia, y es que como nada en la vida se obtiene con un abrir y cerrar de ojos,  había que pasar mucho dolor, atravesar de nuevo ese temido camino de oscuridad y pérdida para poder llegar a la cima de la montaña, como las tortugas, para llegar a la seguridad del mar, deben enfrentarce a los malos acechando. Hasta que por fin, con el cansancio que da la lucha supimos que no volveríamos a caer, nos unimos en un solo cuerpo, fuimos felices, en la claridad, y en nuestros corazones supimos que jamás volveríamos a tener miedo, que jamás volveríamos a estar solos, Jamás.

Siempre Tuya
Ale
PD: No se si escribo bien o no, deben haber faltas de ortografía o algo :P pero me ayuda.



5 comentarios:

  1. Que bonito :'') Escribes muy bien, la verdad, me ha gustado mucho.

    ¡Besos!

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  2. Holiiiii! Soy flor y te he nominado en mi blog. Me encaaaanta tu blog es hermoso!
    Link:http://doschicasyunmostacho.blogspot.com.ar/
    Besos ^^

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  3. Vale, sí que habían faltas de ortografía como la palabra enterna, precencia y enfrentarce. Pero por lo demás, está todo perfecto (a no ser que algo se me haya escapado a mí).
    Un relato breve muy bonito, todo hay que decirlo. :)

    Saludos y despedidas. ~

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  4. Hola!
    tienes un premio e mi blog : http://palabras754.blogspot.com/2013/07/primer-premio.html



    besos y saludos.

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  5. Me encanto!. Concuerdo contigo que había alguna que otra falta de ortografía pero bueno, es lo de menos luego de leer tremendo relato..

    Soy nueva en esto sinceramente, asé que me acabo de suscribir a tu blog así que me veras seguramente seguido por estos lados :)
    Saludos!

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