jueves, 19 de septiembre de 2013

No te vallas, que no he terminado de amarte.

El me miraba, con sus ojos exactamente del color del oro que hacían juego con lo brillante de las estrellas a nuestro alrededor, fijamente en los míos, con una mirada que parecía que entrara en mi alma, esa mirada que era capaz de aumentar los latidos de mi corazón en solo un segundo, que hacia que la sangre subiera a mis mejillas, que mi piel se calentara y que yo me prendiera en llamas, incapaces de apagarse.


No apartaba los ojos de mi, como si tuviera que aprovechar esos pocos segundos que nos quedaban para absorber mi imagen, casa momento era tan valioso como la escasa comida de los náufragos perdidos en la isla.

5 minutos... levanto su mano y la puso a un lado de mi cuello, su piel tibia me enviaba deliciosas sensaciones en todo mi cuerpo. Seguía mirándome pero yo quería que se acercara y me besara, con esos labios con los que había soñado tantas veces.

4 minutos... Se acerco a mi lentamente, por fin dejo de mirarme y bajo su cara, lentamente puso sus labios, después de quitar su mano, en mi cuello. Una ráfaga de placer me invadió, siguió si recorrido hasta que sus labios finalizaron en mi hombro.

3 minutos... Puso sus labios en mis mejillas coloradas, yo tenia los ojos cerrados, sumida en el placer y el deleite que el me proporcionaba. Teníamos las manos entrelazadas, fuerte, como si juntandolas, se pegaran, para nunca separarnos, pero sabia que eso no era posible, que el se iba a ir... que se alejaría, sin saber si lo volvería a ver.

2 minutos... Al fin, puso sus labios contra los míos, me soltó una mano y la puso en mi cintura, yo lo envolví contra mi, para sentirlo, sentir su olor, su calor, todo lo que emanaba de el, quería que nos juntáramos y fuéramos una sola persona. El estaba unido a mi y ningún espacio quedaba entre nosotros, su boca y mi boca, jugando a amarse.

1 minuto... Me faltaba el oxigeno, pero no quería que se apartara un solo milimetro de mi, quedaba poco tiempo, lo sabíamos. Nuestras bocas se separaron, los dos jadeando, supimos que era el final. El se fue separando de mi y tuve que hacer un esfuerzo físico para no detenerlo.


7 segundos... Nuestras manos se separaron y una lagrima se asomo por mi ojo.

- No llores - dijo - Quiero recordarte con esa maravillosa sonrisa que tienes y esos enormes ojos curiosos mirándome, sin ningún rastro de tristeza en ellos.


2 segundos... Falle flagrantemente en su petición y las lagrimas brotaron por mi cara cuando el se alejaba. Se había ido.

Lo vi alejarse, su reflejo era cada vez mas pequeño, me pregunte como iba a hacer sin el ahora, hace unos pocos segundos se había ido pero ya lo estaba extrañando. Lo único que tenia de recuerdo de el, era una fotografía.





Ale

PD: Este es un relato de Marisol y Julian, en un futuro. (Perdón por no subir mas capítulos, ando muy ocupada)

2 comentarios:

  1. Que bonito!!! ^^
    es triste pero me encantó!!!! :D



    Un beso! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es/

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